Redes

 
 

CONGREGACIÓN DE LA FRATERNIDAD SACERDOTAL
"Reavivando la fe de los Sacerdotes "

    Version Française

    Contáctenos Mapa del Sitio Ir al Inicio

    Quienes Somos > Nuestro Fundador > Biografía / Espíritu del Fundador / Consejos Espirituales / Páginas que deben meditarse

    Biografía

    AÑOS DE JUVENTUD

    Nació en Canadá el 24 de Agosto de 1860 en Saint- Jérome de Terrebonne  en una familia cristiana conformada por la señora EDWIGE Prévost y el señor JULES EDUARD PRÉVOST quienes tuvieron 16 hijos, el Padre EUGENIO era el octavo, pero dos de sus hermanitos volaron al cielo poco después de nacer y así en su niñez ocupo el sexto puesto, a pesar de las dificultades era una familia feliz y llena de fe, en la cual se manifestaba su amor a DIOS y su comunidad, para el joven Eugenio es una etapa maravillosa en su vida, pues siempre la va a recordar y tener presente.

    A la edad de nueve años hace su primera comunión en Saint-Jérome, el 6 de julio de1869, y así empieza su encuentro con JESÚS. Al empezar sus estudios de secundaria en el colegio de Montreal se ve afectado por el reumatismo y debido a esta enfermedad se retira del estudio, regresa a casa con los familiares y nuevamente empieza sus estudios en el colegio de Santa Teresa.

    Es un adolescente que juega y se divierte y no le va bien en las notas del colegio pero es alegre y goza  por todas partes  de la simpatía de sus amigos, los papás sufren en silencio, le tienen paciencia y saben que todo a su tiempo. A los dieciséis años tiene la primera crisis, se da cuenta que sus hermanos ya son médicos y viene el momento de las dediciones. En los momentos de dificultad JESÚS comenzó a hablar directo al corazón y dar luz a la vida, contemplar la vida religiosa, hacer la voluntad de DIOS.

    Se encomienda a San Luis Gonzaga, San Francisco. Sus últimos años de estudio mejora sus calificaciones, la oración lo alimenta y le da luz a su vida.

    SEMINARIO

    En septiembre de1879 llega al seminario de filosofía de Montreal, dirigido por el Sacerdote, Reverendo Lecocq, de la comunidad de los Sulpicianos nantés. Le ayuda al Padre Lecocq como acólito y a escondidas le da la comunión a diario.

    VIDA RELIGIOSA

    El joven Eugenio tenía devoción a tres grandes santos: San Juan Berchmans, Luís Gonzaga, Estanislao de Kolska. En enero de 1880 a las ocho de la tarde es allí donde escucha hablar de la sociedad del Santísimo Sacramento y desea comprometerse de lleno con JESÚS. 

    El Reverendo Lecocq escribió al Padre Durand, Maestro de novicios y así es aceptado en la comunidad. La despedida es de alegría con nostalgia, pues viajará hasta Bruselas y allí hará el noviciado.

    NOVICIO FERVOROSO

    En el noviciado emprende practicar dos virtudes de una forma heroica y decidida: el amor a JESÚS Eucaristía y el amor a la humildad.

    Cargos
    Dentro de la comunidad  ayuda a cocinar, lavar la loza, pelar patatas, zanahorias, apaño la ensaladas, las habas y la col.  Ayuda a escribir las constituciones en francés y latín y las aprende de memoria. También los sermones, conferencias, capítulos y cartas de su bienaventurado padre.

    Celo por los suyos
    Despliega un enardecido celo por las vocaciones, sus hermanos religiosos pues desea verlos convertidos en adoradores y sus hermanas en religiosas, también se ocupa de los sacerdotes adoradores y ayuda en el despacho de correspondencia en Bélgica.
    Votos privados
    El noviciado dura dos años y hacen los votos temporales, pero debido a un permiso concedido por los superiores, hace su profesión antes de tiempo, todo para la gloria de DIOS, primero de noviembre de 1881, le fascina JESÚS.

    Una estigmatizada
    Un día visitan a una persona estigmatizada, Maria Brogniez, que durante 24 años solo se alimenta de la sagrada Eucaristía y la contempla cuando entra en éxtasis.

    Don Bosco
    El superior lo manda a Lille con el padre Durand a visitar a Don Bosco y preguntarle si podía hacer los votos y el Santo dijo: "tu harás la profesión".

    Profesión temporal
    Del 19 al 29 de septiembre hizo los ejercicios  espirituales y con ellos podía profesar  en la comunidad de los Sacramentinos.

    Roma 
    El 08 de noviembre de 1883 llega a la ciudad eterna, a continuar sus estudios de teología con los padres jesuitas, Mantener la vida interior y trabajar por el reino eucarístico de Jesús.

    LEON XIII
    Es el 22 de febrero de 1884 cuando Eugenio ve al Papa por primera vez  en una audiencia concedida a un grupo de peregrinos de Bélgica.

    Apóstol de la comunión
    Desea que todos en la familia estén unidos por la comunión eucarística.
    Estudios
    El 22 de julio escribe a sus padres para contarles que  supero los exámenes finales de filosofía.

    Ordenes menores
    El 20 de septiembre de 1884 en San Juan de Letrán  recibe la tonsura, ordenes de exorcista y acolito. Desea ser sacerdote.

    Profesión Perpetua
    Del 18 al 29 de septiembre de 1886 hace sus ejercicios espirituales los cuales lo animan para que en mes de diciembre el día 18 es ordenado subdiácono con sagrado a DIOS para siempre, el 09 de abril de 1887  es ordenado Diacono, con mucho amor recibe este don de DIOS.

    Los ejercicios de órdenes
    Siente un gran amor por JESÚS Eucaristía, en su reflexión, después del alma de María, nada más bello que el alma de un sacerdote.
    Es ordenado sacerdote el 04 de junio de 1887 en San Juan de Letrán por S. E. el cardenal Parocchi, vicario de Roma. Al día siguiente en compañía de sus hermanos celebra la eucaristía por primera vez en San Claudio.

    Frascati
    Pueblo a donde va a descansar el Padre Prévost, después del estudio y el trabajo de la casa, allí tiene una recaída y se encomienda a la voluntad de DIOS si ha de morir.

    Los sacerdotes adoradores  
    Durante trece  años el Padre Eugenio va a consagrar todas sus fuerzas al desarrollo de la obra más de lo ordinario, el 20 de agosto de 1887 la asociación contaba con seis mil miembros. Cuando el Padre Prévost entrego la obra y había ciento veinte mil sacerdotes adoradores.
    Ayuda a abrir una casa en Canadá con la ayuda de la familia y amigos.
    SACRIFICIO DE SU VOCACION  

    Regresa a Paris y se hace cargo de los sacerdotes adoradores durante seis años de 1893- 1889, una docena de secretarios, predica a Sacerdotes, da retiros. Ve las necesidades de los sacerdotes y consulta sobre la necesidad de abrir una nueva comunidad que se dedique a este apostolado. Pide a sus Superiores le dejen consultar al Santo Padre, ellos no aceptan y lo mandan al Canadá a ayudar en la nueva casa que han abierto allí.

    Escribe una carta al Santo Padre pidiendo la dispensa de los votos.
    El primero de Agosto de 1900 llega la dispensa de Roma

    EL NUEVO AMBIENTE   

    El Cardenal Svampa, 17 de diciembre, de esta entrevista recibe gran consuelo. Monseñor Tarozzi da ánimo al Padre Prévost y le anima, pus cuenta con su apoyo.
    El cardenal Vives manifiesta los sentimientos de complacencia por la obra dedicada al Clero.

    BENDICIONES DEL VICARIO DE JESUCRISTO  

    El nombre de la futura Congregación masculina que el Fundador llama Fraternidad Sacerdotal. Prefirió esta denominación a la de “Siervos del Clero” o “Siervos de los Sacerdotes”.

    En las “Notas de Sarcelles”, se limita a una alusión de la Obra de las Mujeres, donde tendríamos un valioso aporte de rezos y desvelos, aunque a distancia y sin ningún contacto inmediato, por parte de almas generosas que dedicarían al trabajo manual de confección de ropas sagradas, ornamentos, ropa blanca y ropa personal para todos los pobres Sacerdotes a los que demos albergue.

    El Santo Padre León XIII acepta tal y como fue presentado el manuscrito de aprobación y da su Bendición Apostólica al Padre Prévost y a todos los que lleguen hacer parte de la C F S.

    “Tu proyecto amado hijo, parece responder a la voluntad de Dios misericordioso que te llama a dedicarte totalmente al bien de los Sacerdotes... ayudado por los compañeros que reunirás, emprende pues, con confianza y con prudencia esta Obra, a la que Nos agrada llamar con el nombre de la Fraternidad Sacerdotal.

    Una obra de esta importancia exige de ti y de los tuyos una gran humildad y una gran caridad: virtudes que brotan puras y vivificantes del Sagrado Corazón de Nuestro Señor Jesucristo. Pedídselas en una asidua oración y acrecentadlas en vuestras almas. Mantenedlas invencibles frente a las dificultades y a las críticas…

    Os asista a tal efecto la Inmaculada Virgen Madre de Dios y os acompañe la bendición apostólica que muy amorosamente os otorgamos en el Señor a cada uno de vosotros y a todos aquellos que del modo que fuere, se harán acreedores, por su apoyo, a la gratitud de la obra ”. (Tomado del Rescripto de Aprobación, de S.S. León XIII. Palacio Vaticano, 11 de febrero de 1901)

    Las grandes bendiciones exigen grandes trabajos. El Rescripto Pontificio no es más que un Acta de Nacimiento. El trabajo que hay que realizar es considerable: manifestar un agradecimiento a sus protectores, informar a los amigos y a las autoridades del país acerca de los eventos recientes, enviar a la imprenta secreta del Vaticano el Suplicatorio, el Rescripto y un folleto sobre la Fraternidad Sacerdotal, elegir un lema y un escudo; reclutar miembros, encontrar Capellanes y, cosa muy importante para el Padre Prévost, garantizar la protección de los santos mediante peregrinaciones. Tiene que encontrar un Nombre en religión. Ninette conserva el que le dio su hermano cuando tenía 16 años: Inés de Jesús. A instancias de su hermana y con la aprobación del Cardenal Vives, el padre Prévost opta por el de Marie-Eugène de la Croix- en recuerdo de San Juan de la Cruz, amigo y consejero de Santa Teresa de Ávila. Es para él como un sello puesto sobre su nombre y su vida entera, a la vez que una declaración constante de su gran deseo de sufrir por Jesús y sus Sacerdotes.
    Lo más importante siguen siendo las Constituciones que León XIII sugirió que se redactasen lo antes posible en Roma. Hay que cristalizar el espíritu de las mismas y transmitir su misión a sus discípulos en Constituciones o en una Regla que “sea su Evangelio viviente y el código de su perfección”. Las Constituciones serán la formalización de la finalidad, los medios y el espíritu de la Obra que entrevió en Sarcelles. De forma más concreta, el Padre Prévost tiene que adaptar los principios generales de la vida religiosa en Carisma particular en el seno de la Iglesia.

    El padre Prévost está maduro para emprender este trabajo. El 20 de Abril de 1901 el Padre Prévost y su hermana Ninette llegan a Frascati, no lejos de Roma, a fin de  trabajaren medio de la oración, la soledad y la compañía de los Santos, en su gran  conformación de las Constituciones de las dos Obras. Ha reflexionado en ello desde Sarcelles. Ha discutido en muchas ocasiones con sus concejeros, que ya no saben muy bien si se debe o no incorporar su obra en la Regla de San Agustín. Ha leído las Constituciones de varias comunidades e interiorizado las de la Sociedad del Santísimo Sacramento, que en cierto modo, le sirven de referencia. Tiene ante sí la Guía canónica de Mons. Albert Battandier y, sin duda alguna, apuntes y tal vez borradores de capítulos. Se le ha metido en la cabeza fundar una Orden completa, una especie de “tronco robusto” del que nacerán dos ramas religiosas: una de Sacerdotes y Hermanos, a la que podrán agregados seculares y otra Femenina. La congregación masculina, denominada Fraternidad Sacerdotal y nacida “del amor y las necesidades del Sacerdote”, “dedicada al Clero”, “honrará y glorificará a Jesús en sus Sacerdotes”. El Padre Prévost redacta y Ninette transcribe sus apuntes.

    Del 10 al 16 de mayo, el Padre Prévost redacta las Constituciones particulares de las Oblatas del Santísimo Sacramento – solo más tarde adoptarían el nombre de Oblatas de Betania. Esta co0munidad femenina persigue el mismo fin de la Fraternidad Sacerdotal.

    A su regreso a Roma, el 26 de mayo, el Padre Prévost ofrece sus Constituciones a “Jesús Sumo Sacerdote” en la Basílica de San Pedro, tras lo cual lo somete al examen del Cardenal Vives, quien le manifestara el 9 de agosto: “el espíritu es bueno, las Constituciones están completas, hasta tal punto que pueden quedarse así, sin ningún cambio: está claro que Dios lo ayudó en este trabajo”.
     
    El 26 de julio de 1901, Fiesta de Santa Ana, en la Capilla del Colegio Canadiense, en presencia de algunos amigos íntimos toma hábito la primera Oblata: Ninette. Ceremonia durante la cual el Cardenal Vives impone a Ninette el velo negro, le coloca sobre la cabeza una corona de espinas y le pide al Padre Prévost le ponga un anillo en el dedo, tiene todo el aspecto de una profesión, máxime cuando Ninette, con un cirio en la mano, lee en voz alta su consagración.

    PRUEBAS 1907- 1910    

    El cardenal Vives defiende al Padre Prévost ante la autoridad más alta el la iglesia, había llegado al PAPA. Vuelven las acusaciones en esta ocasión hay una visita apostólica el 08 de septiembre de1908. Pero no encuentran nada para poder cerrar la Comunidad. El padre Foy muy enfermo pero él ruega por su salud y lo consigue.

    SANTA TERESITA DEL NIÑO JESÚS

    Las sorpresas vienes del Carmelo de Lisieux, con el que el Padre Prévost mantiene estrecha relaciones. Desde que éste leyó Historia de un alma, y se encontró con las Carmelitas, siente por Teresita “un amor de ternura”, por sus hermanas un amor fraternal y por el tío materno de éstas Isidore Guérin, un amor filial. Reza a Teresita como a una santa y la ha dado a conocer al Cardenal Vives, a Mons. Tarozzi y a sus amigos. Ha convencido al tío Guérin, en 1904, para que acepte la apertura de un proceso de información destinada a la beatificación de su sobrina. La santidad le ha hecho comprender, no consiste en hacer grandes cosas sino en “hacer grandemente las cosas pequeñas”.

    LA GRAN GUERRA

    La primera guerra mundial deja desangrada a Europa y el Padre Prévost esta en Lourdes y a causa de este suceso muere el Papa Pío X,  el 21 de agosto de 1914 defensor de la CFS.

    El 19 de marzo de 1915, el Padre Prévost pudo arrodillarse en Roma ante Benedicto XV, lleno de alegría. Le aclara todos los puntos de vista que reposaban en el Vaticano sobre el expediente de disolución de la obra de CFS. Esté tranquilo y no tenga temor algunas palabras del Papa.
    Presenta al santo Padre los estatutos de la asociación al nombre Santo de Jesús, quien los aprueba y recomienda para ello declara el mes de enero.

    LOS HOLOCAUSTOS   

    La familia Prévost ve como sus integrantes van partiendo al cielo por edad o enfermedad: P. Dessauvanges novicio, el P. Vuillaume superior de la casa de París y más tarde el P. Darracq en 1920 un año duro, ya en mayo de 1922 se va al cielo la madrecita, superiora de las Oblatas.  

    El 21 de enero de 1922, recibe la noticia de la agonía del santo padre Benedicto XV, quien tiempo después muere, también el Padre Prévost es atacado por una gripe que le afecta su salud gravemente.

    El testamento del Venerado Padre es muy breve. Es un acto de adhesión y sumisión a la  Iglesia Romana, una ofrenda de su vida por los Sacerdotes, un cántico de agradecimiento por los favores de la Providencia, un abandono amoroso a “las adorables y divinas voluntades de Jesús”. El Fundador recapitula en dicho testamento, su espíritu y su espiritualidad: “vivir para Jesús sólo, para Él y sus Sacerdotes”. Son más bien las solemnes palabras de adiós que pronunció en la transmisión de poderes al Padre Bergeron las que fijaron la imagen que sus discípulos conservarían de su Venerado Padre:

    “Adiós amadísimos. Hasta el cielo, desde donde os miraré y os asistiré sin cesar.

    Muero en el más filial amor a la Iglesia Católica y romana, en la absoluta adhesión a todas sus doctrinas y enseñanzas, en la más humilde y completa sumisión a la Suprema autoridad del Romano Pontífice.

    Ofrezco mi vida por el Vicario de Jesucristo, por todos los Sacerdotes del mundo entero, y por las dos queridas Obras cuya fundación y dirección me ha encomendado Jesús, a pesar de incapacidad y de mi inmensa miseria.

    Con toda mi alma agradezco a Dios las gracias innumerables de que me ha colmado, particularmente la de mi Sacerdocio y la de mi vocación a la Fraternidad Sacerdotal, y le suplico me perdone mis innumerables infidelidades.

    Con amorosa y absoluta confianza me entrego a la tierna misericordia y a la adorable justicia de Jesús, mi Salvador y mi Juez, queriendo mantener hasta mi último suspiro el único deseo que he procurado haya inspirado todos los actos de mi vida: cumplir fielmente sus adorables y divinos designios. Pido a los “míos” y a todos los que tengan compasión de mí, que se dignen acordarse de mi pobre alma en sus oraciones”.



    La fundación de la Casa de la Comunidad de la Fraternidad Sacerdotal, fue pedida por S.E. el Cardenal Crisanto Luque, Arzobispo de Bogotá, al Padre Joseph André Bergeron cfs, Superior general de la Comunidad de la Fraternidad Sacerdotal, con ocasión de una visita del Señor Cardenal a Roma. Se había hospedado en nuestra Casa General. Al ver el servicio que brindaba los Religiosos a los Obispos y Sacerdotes, quiso tener una Casa en Bogotá.

    El Padre Superior General aceptó la petición, y mandó al Padre Albert Lefleur para establecer los fundamentos de la Obra naciente. El Cardenal a la Señorita Elisa Gutiérrez la misión de buscar una casa propia, y después de tantos intentos fallidos, mostró su Casa que tenía alquilada… era la precisa. Se llegó a un acuerdo de que la Casa sería prestada a la comunidad por un año.

    Llegado el 24 de marzo de 1954, llegaron los primeros Religiosos: Padre Olive Campagna cfs, canadiense, Superior; Padre Joachim Amorim, brasileño, Asistente; Hno. Gérard Rivard cfs, Hno. Ovidio Morneau cfs, Hno. Jean Yvo Dubé cfs, canadienses.

    Ya el 25 de marzo, día de la Anunciación, fue la inauguración oficial. La Señorita Elisa y un buen grupo de Señoras se encargaron de los preparativos correspondientes.

    La Celebración Eucarística, fue presidida por el Señor Cardenal Crisanto Luque, además, estaban presentes el Señor Nuncio Apostólico, S.E. Monseñor Paulo Bertoli, varios Obispos, el Superior General de la Fraternidad Sacerdotal, J. A. Bergeron cfs, Sacerdotes y amigos de la Obra.

    Ya establecida la Obra como tal, vienen los primeros huéspedes residentes: Sacerdotes del CELAM; y otros Sacerdotes que venían de paso. Colaboraban fervientemente y con entrega las Siervas de la Sagrada Familia, quienes se llamarían luego Siervas de Cristo Sacerdote; posteriormente colaboraron las Hermanas Dominicas de Betania, siempre en espera de nuestras Hermanas Oblatas de Betania, a ellas le agradecemos de todo corazón por su noble y sublime servicio a favor de los Sacerdotes.

    La Casa sigue recibiendo Obispos y Sacerdotes tanto residentes como de paso, tantos que la Casa no da abasto. ¡Qué bendiciones! ¡Alabado sea Jesús Sacerdote en sus Sacerdotes”.

    El 23 de junio de 1957, se hacen presentes los bienhechores, almas bondadosas y generosas, quienes ayudaban al sostenimiento de la Obra, entre ellos la Familia de Evaristo Obregón Garcés. Nos ofrecieron la Casa y la Capilla en Cali – Valle, donde durante más de 30 años se atendió a Sacerdotes ancianos y de paso, creándose a la vez la Parroquia Santa Filomena.

    Ya con el tiempo y el testimonio de nuestros Religiosos en Colombia, comienzan a llegar jóvenes con inquietud vocacional. El primero de julio de 1962 se ordena el primer sacerdote colombiano para la Fraternidad Sacerdotal. 

    En 1974 se abrió la Casa de Formación para el Noviciado. En 1995 se inició el Filosofado en el Seminario Mayor de Zipaquirá, y el Escolasticado en el Seminario Mayor de Bogotá.

    Hoy, damos gracias a Jesús Sumo y Eterno Sacerdote, por tantos Sacerdotes que han sido ayudados tanto espiritual como materialmente, y deseamos que con su ayuda continuar en la respuesta a todas sus necesidades de estos ministros Ordenados, y por seguir formando Religiosos de esta Congregación, quienes entregamos la vida por la marcha de la Obra de nuestro querido Padre Fundador, el Padre Eugenio Prévost.
    Enviar a un amigo Imprimir Página
       
    CENÁCULO JESÚS SACERDOTE
    Carrera  8. N° 75-80
    Tel: 2128661
     CENÁCULO SANTA TERESA DE ÁVILA
    Carrera 3  Nº 1A - 31 Silvania - Cundinamarca
    Tel:  8 68 57 91
     CENÁCULO SANTO TOMÁS DE AQUINO
    Carrera 49ª N° 93-98
    Tel: 6182003







    -- RECOMENDADOS --
    Liturgia Dominical Oremos por un Sacerdote Pastoral Vocacional Consejos Espirituales